FILOSOFÍA “MARXISMO”

El marxismo es también un concepto filosófico, además de político, esta corriente filosófica se ocupa de la naturaleza misma del marxismo, excediendo el campo tradicionalmente ocupado por la filosofía, esta corriente promulga una forma de sociedad.

Se daba el aspecto filosófico marxista o materialista dialéctico, es una corriente muy contrario al idealismo y es dualista por ser considerada arma de la burguesía para debilitar el poder del proletariado, en las cuales hay varias teorías.

  • La existencia de una materia independiente al pensamiento considerado como materia consciente.
  • El desarrollo de la materia consciente por oposiciones o negados sucesivos.

Una extensión de este materialismo dialéctico es el materialismo histórico, que pone en orden a la vida social determinado por las contradicciones en modos y relaciones de producción, que desembocaría en la llamada lucha de clases que se aplica al modelo económico preconizado por el socialismo científico de Marx.

El socialismo y comunismo actuales vienen del pensamiento de los filósofos alemanes Marx y Engels, el marxismo aspira una igualdad económica y social real de las sociedades, en muchas ocasiones desembocaría en la llamada “dictadura del proletariado”, en que la clase obrera tomaría el poder y el Estado controlaría todos los medios de producción de la sociedad.

La concepción materialista de la historia por Marx

Marx resumió la génesis de su concepción materialista de la historia en Contribución a la crítica de la economía política (1859):El primer trabajo emprendido para resolver las dudas que me azotaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho, trabajo cuya introducción apareció en 1844 en los Anales francoalemanes, que se publicaban en París. Mi investigación me llevó a la conclusión de que, tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de “sociedad civil”, y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política.

En Bruselas, a donde me trasladé a consecuencia de una orden de destierro dictada por el señor Guizot, proseguí mis estudios de economía política comenzados en París. El resultado general al que llegué y que una vez obtenido sirvió de hilo conductor a mis estudios puede resumirse así: en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.

Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social.

Al cambiar la base económica se transforma –más o menos rápidamente– toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción.

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués.Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana.

MARX
ENGELS

Influencias intelectuales en Marx y Engels

Marx y Engels bebieron de muchas fuentes, sus teorías se basaron en filósofos alemanes de Hegel y Feuerbach, la economía política inglesa de Adam Smith y de David Ricardo, el socialismo y comunismo francés de Simon y Babeuf respectivamente, para desarrollar la crítica de la sociedad que fuera tanto científica como revolucionaria. Esta crítica alcanzó su expresión mas sistemática en la obra mas importante dedicada a la sociedad capitalista “El capital: crítica de la economía política”.

Además de las raíces mencionadas, algunos pensadores marxistas del siglo XX, como Louis Althusser o Miguel Abensour, señalaron que la obra de Marx el desarrollo de presentas temas en la obra de Maquiavelo y Spinoza. También diversos sociólogos y filósofos como Raymond Aron y Michel Foucault, rastrearon en la visión marxista del fin del feudalismo como comienzo del absolutismo y la separación del Estado y la sociedad civil, la influencia de Montesquieu y Tocquiville, en particular en sus obras sobre el bonapartismo y la lucha de clases en Francia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s